martes, 13 de diciembre de 2011

Concediendo la eternidad

En tu vida encontraras a una persona, una sola persona que llegue a un rincón de tu corazón que nadie, absolutamente nadie, ni siquiera a visto a lo lejos, ni lo alumbró nunca. Hay una persona que llegará y con el tiempo se sentará en él para no irse nunca. Hay personas en tu vida que llegan, la iluminan y se marchan. Es cierto, pero mientras están en ella y se encuentran llenándola de vida, de ilusiones, de emociones, sensaciones que antes no conocías, van dejando una marca que con el tiempo se hace imborrable,  inolvidable, inexorable...
Es la marca que sella el verdadero amor del corazón. Los verdaderos sentimientos vividos y absorbidos de ellos un elixir mágico, indescriptible. 
Esas personas se marcharán de tu vida, para más tarde volver con más intensidad, ya que es inevitable el reencuentro, pero lo que muchas personas no saben es esque, esa luz que desprendían, esa luz que iluminaba todos los caminos, los más bellos pensamientos, no desaparece por completo. Sería imposible. Esa luz queda atrapada y sellada bajo la llave del alma. 
Gracias por hacer que ese rincón de mi corazón brille, y por mantener viva la llama, a pesar de las circunstancias. Y en estos momentos puedo decir que te concedo la eternidad.

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