Tras todo haberlo dado y más por alguien en particular, trás haber besado las puertas de lo prohibido más de una vez y trás haber bebido del río del olvido cuando todo parecía perdido, puedo decir que siento la fluidez de tus versos en mis venas. Siento la capacidad de Quevédo en sus poemas y las comparaciones con el amor y una flor bella. Pues hoy en día la rosa marchitará, al igual que esos besos que lejos quedaran de un pasado intentado de olvidar. Pero eso ¿qué más dará?
Y trás recordar todo el daño socorrido, ábrase paso el camino que a mi hogar lleve. Pues mi olor es blanquecino y humeado, mi sabor es licor y cebada, mis amigos ya son hermanos y mi hogar Leyenda se llama.
P.D: Gracias Pablo por estas ahí y por ser uno de los protagonistas de estas noches tan alucinantes.
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