Ya vuelvo a tener esa sensación. Ese sentimiento de estar haciendo todo mal, de no llevar el control de mi vida, de no saber si esto está bien o mal.
De nuevo siento una presión en mi que me hace realizar cosas que no quiero hacer, que me hace volver a lo mismo de siempre. La presión que me hace llorar hasta caer al suelo y no tener fuerzas ni ganas para ponerme en pie.
Otra vez vuelvo a escribir tu nombre.
Ya no me da miedo, ya no tengo frustración al escribir sobre ti, pues esta soy yo, para bien y para mal. Sin más y sin menos. Así soy yo.
Querido destino, te confío de nuevo versos de palabras inciertas, letras de labios sangrientos, llantos de ojos sabios...
No hay comentarios:
Publicar un comentario