lunes, 11 de febrero de 2013

Noche loca

Mis ojos se abren, me encuentro en la cama y pero no se donde estoy. Me siento mirando a una pared blanco y creo que es mi habitación. Imágenes cortadas cruzan mi cabeza a cámara rápida pero no sé ordenarlas en orden cronológico ni de importancia.
A la izquierda de mi cama se encuentra mi bajo y una botella vacía de Absenta y a mi derecha: mi sujetador y unos vasos de chupito.
Me incorporo de la cara, a duras penas y a pesar del dolor de cabeza. Apoyo una mano sobre mi frente y me dispongo a levantarme. El suelo bajo mis pies esta frio.
Me pregunto donde podría estar mi ropa y de quien es esta camiseta que llevo puesta. Mierda...
Me temo lo peor. Salgo por la puerta de la habitación y sé perfectamente donde debo ir. El olor a vomito no me deja otra opción.
Y alli esta ella. Tirada cual perra vagabunda sobre el suelo.
Otra vez lo he vuelto a hacer, he vuelto a caer en sus besos. Sus tentadores y envenenados besos.  Ha vuelto a seducirme y he vuelto a caer. La recorro de arriba a abajo con mi mirada. Está tan preciosa. Veo su bolso al lado, me agacho y le robo un cigarro, lo enciendo. Me siento a su lado observando su boca, sus pechos, sus caderas. Maldita seductora que me robó el corazón, lo utilizó y lo tiró.
"Al menos es buena en la cama" pienso mientras el olor a vomito me esta haciendo tener náuseas.

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